Tuesday 11 august 2009
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Hoy en día, con el culto al cuerpo y la influencia de los medios de comunicación, es normal la proliferación de multitud de dietas. Mucha gente dice, y más al acercarse las fechas veraniegas,
“Mañana me pongo a dieta...”.
La forma correcta de perder peso no es ponerse a dieta, sino cambiar los hábitos alimenticios. Para perder peso de forma segura y definitiva, olvídese de las “dietas milagro”, y apúntese a un
estilo alimenticio sano.
Reglas básicas
Evite los regímenes hipocalóricos por debajo de 1200 calorías diarias. La pérdida de peso debe tener lugar de forma gradual (1/2 Kg. o como máximo 1 Kg. por semana).
Reduzca drásticamente el uso de alimentos con alto contenido de lípidos. Las grasas de origen animal pueden ser carnes rojas, (como el buey y la ternera), los embutidos, y los quesos grasos y lo
único que hacen es incrementar el nivel de grasa corporal. También se encuentran en condimentos, como la sal y las salsas, y en productos industriales sofisticados. Dentro de estos últimos
destacan los tentempiés, (patatas fritas, fritos...), la bollería y las gominolas.
Aumente ligeramente la cantidad de proteínas. Las puede encontrar en la carne de ave sin piel, (pollo, pavo...), pescados, leche desnatada y derivados.
Tome muchas vitaminas: fruta, verduras,..., sales minerales y fibras, legumbres, pan integral, cereales...
Consejos
Los carbohidratos (pan, legumbres, arroz, pasta, trigo, maíz, patatas, judías,...) son “la gasolina” que su cuerpo necesita para el día a día, no deje de consumirlos, ellos son la fuente de
energía.
Consumir verdura cruda, que abulta, sacia y reduce la absorción intestinal de las grasas. Hay que comer muchas ensaladas (lechuga, tomate, pepino, pimiento, escarola, cebolleta, zanahoria,
espárragos, etc...).
Variar lo más posible los menús diarios. Coma poco de todo, en vez de mucho de poco, esto ayudará además a que no se aburra de la alimentación. Procure no saltarse nunca las comidas, a fin de no
causarle un shock al organismo. También debe intentar comer por lo menos 5 veces distintas al día (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena). Cuantas más veces active el proceso digestivo, más
calorías quemará.
Por supuesto, también hay que intentar estar un poco en forma. Realice una actividad física ligera, pero constante: dos o tres sesiones de gimnasia suave ( o de ejercicios aeróbicos: andar,
correr, nadar, bici, aerobic,...) a la semana, permiten incrementar los ritmos de metabolismo, quemando calorías con mayor rapidez.
Otro alimento que no debe olvidar y que es muy importante es el agua, que por un lado pesa, y por el otro lado desde luego no engorda.
fuente:http://srv07.admin.over-blog.com/index.php?module=admin&action=publicationArticles:editPublication&ref_site=6&nlc__=801249972400